
Esta
noticia no la ví cuando salió. Miren nomás:
Los investigadores tomaron para el estudio del genoma un total de seis muestras de gente fallecida y que sobrevivió a la infección, las cuales fueron proporcionadas por el Instituto Nacional de Referencia Epidemiológica, para después compararlas con los reportes mundiales.
Los resultados no dejan lugar a dudas, la cepa que llegó de Nueva York se combinó con una antigua que ya circulaba en la Ciudad de México, generando un hibrido mutante en nuestro país, que ahora se le conoce como la cepa Mexicana.
Entre los lectores del blog, ¿habrá algún virólogo molecular que sea tan amable de aclararnos este asunto?
¿De veras es posible concluir
sin lugar a dudas a partir de la secuenciación de
6 (SEIS) muestras que "la cepa que llegó de Nueva York se combinó con una antigua que ya circulaba en la Ciudad de México, generando un hibrido mutante en nuestro país, que ahora se le conoce como la cepa Mexicana"?
¿Así de fácil es el análisis evolutivo de los virus?
Yo encuentro simpático que en la literatura nadie más se refiere a la
cepa mexicana o la
cepa Nueva York. Parece producto de la imaginación de los secuenciadores. Y raro, que den una exclusiva así a la prensa nacional, antes que a una revista científica...
Pero bueno, ya conocemos el estilo de Gerardo Jiménez, el todavía Director del INMEGEN.